jueves, 22 de agosto de 2013

Echániz, que no cesa…




Hace unas semanas se produjeron dos circunstancias de la mayor relevancia para el futuro de nuestro servicio regional de salud, aunque, quizás por la naturaleza de estas fechas han pasado bastante desapercibidas.

El día 31 de julio se publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) la Orden de 18/07/2013, de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, que modifica una previa sobre las Gerencias de Atención Integrada del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. Según dicha orden, se “procede a fusionar las estructuras administrativas de las Gerencias de Atención Primaria y de Atención Especializada de Albacete en la Gerencia de Atención Integrada de Albacete”. Esta gerencia será la responsable de gestionar, además del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, “las Zonas Básicas de Salud de: Alcadozo, Alcaraz, Balazote, Bogarra, Casas de Juan Núñez, Casas Ibáñez, Chinchilla de Montearagón, La Roda, Madrigueras, Tarazona de la Mancha, Zona 1-Hospital, Zona 2-Municipal, Zona 3-Villacerrada, Zona 4-Residencia, Zona 5, Zona 6, Zona V-B, Zona 7-Feria, Villamalea, Zona 8, Casasimarro, Iniesta y Quintanar del Rey”. Es decir, que desde el hospital se van a gestionar los centros de salud, para que sean, más si cabe, meros apéndices de aquel.

Esta reestructuración, que se presenta como “un modelo organizativo de gestión unitaria e integral, centrado en el proceso asistencial y en el paciente, que supere la tradicional división entre las distintas modalidades asistenciales que aún existe en el Área de Salud de Albacete”, no es más que una nueva vuelta de tuerca en el proceso de desmantelamiento de la Atención Primaria. El objetivo del gobierno regional (en consonancia con la política nacional de su partido) es transformar nuestro sistema nacional de salud en un sistema mutualista puramente asistencial y en el que el hospitalocentrismo, que tanto daño ha hecho, se vea reforzado. Es este un paso básico para conseguir el objetivo que finalmente persiguen: poner el sistema en manos privadas, para que una vez más unos pocos hagan dinero a costa de la mayoría de los ciudadanos.

La segunda noticia se produce dos días después, cuando el Consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz, presenta los detalles del Plan de Choque para reducir las listas de espera en el consejo de gobierno. Aunque se intenta hacer ver que va a ser con recursos propios (no sabemos si se trata de una vuelta a los antiguos “peles”), en el fondo lo que subyace una vez más es que “se establecerán conciertos con entidades privadas para abordar las patologías menos graves pero más frecuentes”, pudiendo implicar “a 13.093 pacientes e incluirá patologías relacionadas con la cirugía ortopédica y traumatología, cirugía general, angiología y cirugía vascular, urología, oftalmología y otorrinolaringología”.
Estas son pues las líneas estratégicas de actuación de Echániz: hospitalocentrismo y conciertos con las clínicas privadas. Frente a esta línea de gestión que se ha demostrado totalmente ineficiente, la Atención Primaria queda cada vez más abandonada a su suerte.

Por más que los nefastos políticos que nos “desgobiernan” se empeñen, la Atención Primaria es la garantía de eficiencia y de equidad de un sistema público de salud. Es garantía de eficiencia porque resuelve más del 90% de los problemas de los pacientes con un coste mínimo. Es garantía de equidad porque, entre otras razones de peso, está permanentemente accesible (a pesar de los intentos del gobierno regional por cerrar muchos de los centros rurales) y sin listas de espera.

Apostemos por nuestro Servicio Nacional de Salud, apostemos por la Atención Primaria.

sábado, 18 de mayo de 2013

La parada de los monstruos







Tod Browning, retrató en aquella magnífica película de 1932, cuyo título original es Freaks (origen de ese término ahora tan en boga: “friki”), las penas e ilusiones de un grupo de criaturas con deformidades de un circo. Un enfoque nada convencional de la vida de unas personas deformes, exhibidas como espectáculo de feria.



Me viene en estos días su recuerdo a propósito de las intenciones del ministro Gallardón de reformar la ley del aborto. Su mera pretensión de devolvernos al pasado con este recorte de derechos ya me parece suficientemente condenable, pero es mucho más que eso su cruel obcecación en eliminar la malformación del feto como justificación de la interrupción del embarazo en una posible vuelta a una ley de supuestos.
Decía Jorge M. Reverte en El País del 12 de mayo que Gallardón “nos quiere volver a llenar de tullidos las escaleras de las iglesias”, y recordaba imágenes de otros tiempos, las mismas que son tan frecuentes en los países más pobres de este injusto planeta, las de aquellos “que viven postrados y se alimentan de la caridad tintineadora de las monedas aleadas con las mezclas de los metales más ruines”. Para Reverte, “el ministro de Justicia lo tiene claro: esos niños, a los que casi siempre se puede diagnosticar con tiempo que van a arrastrar una existencia peor que miserable, van a tener derecho y obligación de vivir esa vida, a la que les condenará, si sus proyectos salen adelante”. Eso sí, “el Estado que defiende Gallardón garantizará el derecho a nacer, pero no el derecho a vivir dignamente”. Porque la misma mano que firma decretos de recorte de derechos es la que firma los recortes de prestaciones sociales, especialmente aquellas que precisan los más necesitados. Por si no tuvieran ya bastantes destinatarios de su caridad en todos aquellos que están dejando en la más absoluta de las miserias con sus políticas, tendrán nuevos depositarios de su hipócrita piedad. 

Es difícil hacer un ranking de frikis en este gobierno, pero sin duda otro que no le va muy a la zaga a Gallardón es el ministro Wert. Ese que quiere devolver nuestras escuelas a la época del nacionalcatolicismo. Si no leyeron “El Florido Pensil” (ni, al menos, vieron la película) les recomiendo que lo hagan, para conocer la caverna hacia la que nos lleva este individuo. El ministro de los recortes económicos a la escuela pública, los mismos fondos que con generosidad desvía a la enseñanza privada, se proclama defensor de los más rancios valores de la patria. Así, “castellanizará” la Cataluña obsesionada en culpar al resto del estado de sus desgracias (¿será capaz de repetir aquello de Franco de “no habléis como perros, hablar en cristiano”?) y llevará de vuelta al redil de la santa madre iglesia a los descarriados que alentados por el libertinaje imperante en otros tiempos decidieron no estudiar religión.
No sé qué es más monstruoso, si estos gobernantes sádicos, que roban a los pobres para engordar las arcas de los ricos, que protegen y encumbran a lo más retrógrado de este país, que han colocado en los puestos de decisión más destacados a incompetentes y revanchistas y que en definitiva nos llevan de cabeza a un abismo del que costará mucho salir, o aquellos que los sustentan.

Es pavoroso ver el apoyo electoral que a estas alturas de su desgobierno les siguen dando las encuestas. 

En una reciente entrevista al escritor dominicano, afincado en Estados Unidos, Junot Díaz, realizada por el también escritor Eduardo Lago y publicada en El País Semanal, aquel llamaba la atención sobre la estrategia política de los republicanos, que abandonan a su suerte a sus bases, los blancos pobres, entre quienes tienen un gran apoyo electoral: no mejoran sus condiciones de vida, pero a cambio les hacen creer que son unos privilegiados por no ser negros o hispanos.
Pues eso, ¿cuántos españoles se tragan la desazón que pueda producirles tantas pérdidas de derechos o servicios, o la más absoluta penuria económica, contentándose con ser los portadores de las esencias patrias? Quizás sea suficiente compensación ver que otros están peor, que aquellos a los que odian porque no piensan como ellos pierden derechos, que los inmigrantes a los que han culpado de tantos males se encuentran desasistidos, que en este país se vuelve a “comulgar”… aunque sea con ruedas de molino.
 


miércoles, 8 de mayo de 2013

Manos arriba, esto es un atraco




Los profesionales sanitarios de la atención primaria del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), acabamos de sufrir el enésimo atropello por parte de los responsables (es un decir) del mismo. Ya he explicado en otras ocasiones el sistema retributivo que padecemos, heredado del antiguo INSALUD, con un sueldo base de corte “mileurista”, y una serie de complementos que a lo largo del tiempo han ido “maquillando” un salario injustificablemente bajo para profesionales de tan alta cualificación. Bien, pues ahora la han emprendido con la llamada “Atención continuada tipo A”. Este es un concepto introducido por el antiguo INSALUD en ese intento (probablemente bienintencionado en su momento) de dar al sueldo de los profesionales sanitarios un nivel cada vez más acorde a su cualificación. La intención de este complemento era supuestamente la de premiar la disponibilidad de los profesionales para participar en actividades comunitarias fuera de su horario de trabajo. Ahora, algún “listo” ha decidido que el SESCAM solo pagará las horas “de presencia física” en estas actividades.

Se bien de lo que voy a hablarles. En los últimos meses he participado, junto a otros profesionales, en actividades de este tipo. En concreto hemos estado impartiendo una serie de talleres con diferentes contenidos de educación para la salud, en centros de mayores de la ciudad de Albacete. No quiero cansar con demasiados detalles, pero baste decir que, de media, una hora de estas actividades va precedida de al menos 10 de preparación. Como además analizamos el impacto de estos talleres (ya sea a través de los cuestionarios que se pasan a los participantes, o por el seguimiento de alguna de las actividades que se recomiendan, como la vacunación antigripal), habríamos de sumar al menos otras tantas horas de dedicación posterior. Si luego estos resultados se presentan en reuniones científicas, o se publican en revistas médicas, el tiempo invertido se hace mucho más difícil de cuantificar. Pero esto ya no importa: nunca los servicios de salud (no lo hizo el INSALUD ni lo hacen los actuales servicios regionales) han tenido el más mínimo interés, ni por supuesto reconocimiento, por el tiempo que los profesionales dedicamos a la investigación.

No se si me he explicado con suficiente claridad, pero el hecho es que hemos pasado de un enfoque que pretendía reconocer (aunque fuera mínimamente: hablo, en mi caso particular, de unos ridículos 30-35 euros brutos al mes) ese esfuerzo, a otro abiertamente ofensivo y desmotivador.

Llueve sobre mojado. Dado que es época de hacer la declaración de la RENTA, me ha dado por revisar los certificados de retenciones e ingresos que me ha dado el SESCAM en los últimos años. En 2012 mi sueldo bruto fue un 19,15% inferior al de 2011. Esta cifra resume el expolio sufrido a manos de Cospedal y sus secuaces. Si tenemos en cuenta que ya antes sufrimos el saqueo “zapateril” del 7% en 2010, y las consecuencias de la paralización de la carrera profesional (uno de los atropellos más injustos que estamos sufriendo, porque a cada uno nos ha afectado de forma muy diferente en función del tiempo trabajado, que al fin y al cabo es lo que valora la mal llamada carrera profesional, independientemente de los méritos reales de cada cual), y la continua subida de impuestos y precios, la pérdida de poder adquisitivo es brutal.

También he hablado en otras ocasiones de cómo los médicos españoles somos los peor pagados de nuestro entorno europeo (con decir que estamos peor pagados que los médicos griegos y portugueses sobran argumentos), y de que la sangría que venimos sufriendo parece no tener punto final. Soy consciente de que este robo no solo tiene el objetivo de recaudar fondos para los negocios de quienes nos (des) gobiernan y sus amigos, sino que hay una firme decisión de desprestigiar y destruir la sanidad pública. Malpagar a los profesionales es una estrategia básica en este empeño. Ya son muchos los que buscan salida a esta situación trabajando para las empresas privadas. Los que sigamos trabajando (si nos dejan) para el futuro “SEBCAM” (o Servicio de Beneficencia de Castilla-La Mancha) ya sabemos a qué atenernos.

Pues bien, para alguien que tras seis años de facultad tuvo que pasar por una oposición MIR (año 1985: unos 20000 opositores para unas 1200 plazas), 3 años de residencia (cobrando poco más del salario base en aquella época), una oposición a nivel nacional para optar a plaza de médico de atención primaria en el antiguo INSALUD, y tras 23 años como médico del centro de salud Zona IV de Albacete, en 10 de los cuales ejercí el cargo de coordinador médico, habiendo formado a varias decenas de residentes, etc, etc, el trato recibido por parte del SESCAM es profundamente ofensivo.

No perdono. No olvidaré.

viernes, 3 de mayo de 2013

Un lugar llamado DESIDIA






En más de una ocasión he hablado del engendro de plan de estudios de la Facultad de Medicina de Albacete, a raíz del obligado cambio que supuso la convergencia europea (el llamado plan Bolonia). Una facultad que había sido innovadora en el panorama español, tanto en metodología docente como en contenidos, tiraba todo ese bagaje por la borda para mayor satisfacción de muchos de sus profesores titulares que vieron una gran oportunidad para aumentar su área de influencia y su poder. Básicamente estos dependen de los créditos impartidos (dicho de forma sencilla para quien no sea entendido en estas cuestiones: horas de formación que dependen de cada jefezuelo).

Así, se gestaron alianzas que permitieran hacerse con el control de los puestos directivos, de las comisiones correspondientes, y en definitiva del reparto de créditos. De forma que quienes se pusieron de acuerdo, por afinidades previas (no ideológicas, porque ahí no había más ideología que la pura avidez; probablemente ni tan siquiera de amistad), acapararon contenidos, obviamente en perjuicio de otros. A pesar de que los contenidos estaban perfectamente identificados en una Orden Ministerial, como ya expliqué en “Reflexiones acerca de un fracaso”, el reparto de estos supuso una verdadera batalla.


Una de las nuevas competencias que los estudiantes deben adquirir según esa Orden Ministerial son las “Habilidades de comunicación”, que, entre otras, debía incluir las siguientes competencias: conocer los aspectos de la comunicación con pacientes, familiares y su entorno social; modelos de relación clínica, entrevista, comunicación verbal, no verbal e interferencias; dar malas noticias; redactar historias, informes, instrucciones y otros registros, de forma comprensible a pacientes, familiares y otros profesionales... Se trata verdaderamente de un tema importantísimo en la formación de los futuros médicos, que deben estar dotados de habilidades en este campo. Hablo de habilidades, porque lo verdaderamente importante es la destreza para aplicarlas en la práctica clínica, no tanto el acúmulo de contenidos teóricos intrascendentes. Pero en esta materia, como en otras, vieron una gran oportunidad de “sacar tajada” algunos con gran poder en la facultad en ese momento. No importa que quien imparte esta asignatura no tenga experiencia clínica, ni siquiera que sea o no médico... Como dijo el decano en el momento de la gestión del plan de estudios, frente a la propuesta de incorporar parte de estos contenidos en la asignatura de Medicina de Familia: “no hace falta tener experiencia, todo se puede leer en algún libro” (cito, no sé si textualmente, pero seguro que de forma muy aproximada, lo que oí personalmente, no es que me lo hayan contado). Hay que decir que si nos ofrecíamos a impartir estos contenidos es porque se trata de un área de conocimiento que ha tenido un importantísimo desarrollo precisamente en el entorno de la Medicina de Familia, y en nuestro país, pero también en nuestra comunidad autónoma, hay grandes expertos.

Ahora los estudiantes reciben con estupefacción una asignatura llena de contenidos teóricos intrascendentes, que en muchos casos repiten lo que ya saben sobre comunicación, porque ya lo han visto en el bachillerato, y sin el más mínimo enfoque clínico. Obviamente quienes imparten esta asignatura no lo son. Para que los estudiantes puedan ver en qué consiste esto los envían a hacer prácticas a los centros de salud (¿dónde si no?). Sin haber contactado previamente con los profesionales de atención primaria (y solo en virtud de la complicidad del director médico de la gerencia de atención primaria, que merece una mención especial que abordaré seguidamente), lanzan a los estudiantes a unas prácticas con unos contenidos poco claros, para que vean a 3 o 4 pacientes. ¿Qué prácticas sobre habilidades de comunicación son esas?

¿Qué papel juega ahí el director médico de la gerencia de atención primaria? Hablamos de un señor que es doctor en medicina, pero sin formación específica en Medicina de Familia (es decir no ha pasado por el MIR). Actualmente ocupa ese cargo, obviamente por designación “digital”, en virtud de sus afinidades políticas. Recientemente fue cesado por la UCLM de una plaza de profesor asociado en virtud de una resolución judicial, pero sin embargo figura como profesor de prácticas (?) de esa asignatura de comunicación asistencial. Los cargos gerenciales han sido incompatibles con los puestos de profesor asociado clínico hasta que con él hicieron una excepción, a pesar de que la normativa indica claramente que se debe estar ocupando una plaza asistencial, precisamente para poder ocuparse de la docencia en el entorno clínico.

¿Qué es pues lo que ocurre? ¿Intercambio de favores?

Ustedes dirán. Lo que es cierto es que en toda esta trama los grandes perjudicados son los estudiantes. Y, por qué no, a la larga todos los que en el futuro podamos ser sus pacientes.


jueves, 25 de abril de 2013

Menos mal que nos queda Portugal



 
http://www.youtube.com/watch?v=gaLWqy4e7ls

 

He recordado en los últimos días aquel disco de Siniestro Total, de hace casi tres décadas. La decisión del Tribunal Constitucional portugués de invalidar el robo de la paga extra de funcionarios y pensionistas me pareció un soplo de esperanza en este marasmo en que anda sumida Europa.

“Que se lixe a troika”, dicen muchos portugueses. ¡Qué se joda la troika!

De momento es ésta la que nos jode, a españoles, portugueses y muchos más. La troika, esto es: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Todos ellos poderes sin ningún tipo de control democrático, y, ni qué decir tiene, sin ningún tipo de representatividad de la ciudadanía. Estos poderes ilegítimos imponen unas reglas de juego muy especiales para garantizar el auge de ciertos negocios. ¿Quién puede creer en una Europa en que unos pagan el dinero a precio de usura mientras otros lo obtienen gratis?

Solo hay una salida a esta situación: no pagar la deuda. Ahí estamos unidos por un mismo objetivo, pero no solo con nuestros vecinos portugueses; griegos, por supuesto, pero también italianos, malteses, irlandeses, incluso franceses y algunos más…

Hace unos días lo decía el prestigioso intelectual estadounidense Noam Chomsky, en declaraciones publicadas por el diario griego To Vima: “es un buen momento para que los países del Sur hagan un frente común para poner fin a las recetas neoliberales… las exigencias inhumanas del Norte”, y hacía un llamamiento a los países del sur para hacer frente común contra la troika capitalista.

Nos alarma ver cómo a algunos de nuestros vecinos europeos piensan quitarles sus ahorros. Aquí mismo en nuestro país, los afectados por las participaciones preferentes en banca seguramente perderán su dinero. Pero muchos no tendremos la oportunidad de conseguir esos ahorros porque ya nos llevan robando una gran parte del sueldo desde hace 3 años (hago aquí un inciso: si alguien está pensando tapar lo de las preferentes robándonos un poco más a los de siempre que sepa que desde ya me estoy acordando de toda su estirpe, para empezar; está claro que hablamos de un timo, pero no hemos de olvidar que un elemento esencial en el desarrollo de un timo es la predisposición del timado a sacar provecho de una situación, por el contrario las víctimas del robo en nuestro sueldo estamos en estas sin “comerlo ni beberlo”).

Cuántos años de desencuentros con unos vecinos tan próximos, hoy más cercanos que nunca, compartiendo las miserias que nos imponen los “bárbaros”.

Hoy, 25 de abril, se conmemora aquella Revolución de los Claveles que en 1974 acabó con la dictadura salazarista. Siempre les he envidiado por esto; nuestro dictador murió en la cama. Sin embargo, hoy muchos herederos políticos de aquellos dictadores han vuelto por sus fueros.

Leí en alguna ocasión la aspiración de Saramago por una República Ibérica. Lo suscribo plenamente.

Lejos de las aspiraciones burguesas de muchos vascos y catalanes, incluso algún otro, yo quiero apostar por una República Ibérica, dentro de una federación europea estructurada democráticamente, en la que se superen de una vez por todas las actuales instituciones títeres que solo representan los intereses de los poderosos.

Hoy quiero cantar bien alto, con nuestros vecinos, aquel himno que inesperadamente compuso el gran José “Zeca” Afonso:

“Grândola, vila morena: Terra da fraternidade…”.

domingo, 14 de abril de 2013

¡¡¡Por la III República!!!









Qué mejor momento para retomar la escritura del blog que aquel en que se conmemora la proclamación de la II República Española, y tanto ansiamos muchos la llegada de la III.



En estos tiempos de crisis, no sólo económica, también política y de valores, se impone una profunda regeneración de nuestra sociedad. Son muchas las urgencias y es difícil priorizar, pero qué duda cabe que el modelo de estado debe redefinirse sin más dilación. Afortunadamente, la monarquía ha puesto al descubierto todas sus miserias, allanando el camino del cambio.



Decía hace unos meses el actual rey, según informó la agencia Reuters en el seguimiento de un viaje oficial a la India, que "desde fuera, España se ve mejor, sales más contento de la imagen de España; dentro, dan ganas de llorar, todo son penas… ". No lo han sido desde luego para él ni su “realmente” extensa familia, empezando por sus mayores, que tan suculentas herencias le dejaron, en confortables cuentas suizas claro, así como toda la corte de amigotes y amigotas que pululan alrededor. El espectáculo que ofrecen sí que da ganas de llorar, de vergüenza ajena. No hay más que ver los compañeros de cacerías del monarca o las queridas que se le atribuyen. Qué decir de los yernísimos que no se haya dicho hasta la saciedad. A las hijas siempre se las distinguió como la tonta y la lista, pero al final parece que ésta lo ha sido de más. O qué decir del heredero, que lo es gracias a una ley machista, aunque ahora quiera que se derogue para que no se vean perjudicadas sus hijas; él no ha tenido problemas de hipoteca ni miedo al desahucio, que para eso le hicieron un palacio junto a la Zarzuela (aunque la cosa es más de opereta bufa) a cuenta de todos nosotros. Y si no su señora,  la expresentadora del “urdázidiario”, la que en su primer divorcio (de momento) se desprendió también de ideas republicanas y laicas, y ha abrazado ardientemente al tiempo la fe monárquica, religiosa y plástico-quirúrgica.

Más allá de la infinidad de consideraciones racionales, éticas o históricas que pudiéramos hacer contra la monarquía, me basta una de carácter práctico: este dispendio no nos lo podemos permitir, en este sentido sí que hay que decir que hemos tenido familia real por encima de nuestras posibilidades. Un presidente republicano supondrá en todo caso una residencia oficial y un sueldo, amén de estar a gastos pagados, tanto o menos que muchos de los políticos que padecemos.

A veces se ha dicho (yo lo he dicho, desde luego) que para tener, pongamos por caso, a un Aznar de presidente de la República, más valía seguir con el Borbón. Esos lujos ya no están a nuestro alcance, vótese y traguemos con el que nos toque, que ya habrá oportunidad de cambiarlo.

Hoy hemos conmemorado el día unos cuantos republicanos en Tarazona de la Mancha. Se rendía homenaje a Charles Cowie, brigadista internacional canadiense cuyas cenizas reposan a los pies del llamado Olivo de la Memoria, en un parque de Tarazona. Cuando se convocó el evento a través de las redes sociales ya comenté que muchos estaríamos allí “por Charles Cowie y por la República… a pesar del tremendo sinsentido de que la izquierda en Tarazona solo sea capaz de ponerse de acuerdo para esto, mientras permite que haya un alcalde de derechas con un apoyo minoritario de los ciudadanos”. Quiero reiterarme en lo dicho, la regeneración que creo necesitamos implica que superemos las barreras que siguen separándonos a quienes en definitiva “vamos en el mismo barco”. Si somos capaces de ponernos de acuerdo con respecto al pasado, mucho más hemos de esforzarnos por superar este presente tan difícil y recuperar el rumbo al futuro que han querido robarnos.

Salud… y República.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Un año “amarrado a la columna”







Espero no molestar a nadie con el título, que, a pesar de las fechas en que estamos, no tiene ninguna intención especial, más allá de la de llamar la atención del lector.

El día 15 de marzo de 2012, coincidiendo con la celebración de unas Jornadas sobre Sanidad Pública y Sostenible, se publicó mi primer artículo en El Pueblo de Albacete. Este fue el inicio de una colaboración semanal, que llevó a la publicación de una columna todos los miércoles, de forma ininterrumpida, hasta el 16 de enero de 2013, en que después de haber publicado el artículo titulado “Bien pagá”, fue retirado de la web de dicho diario. Y ahí acabó mi colaboración con quienes “a estas alturas de la película” ejercen la censura para proteger a sus protectores (valga el juego de palabras a pesar de la redundancia).

En ese tiempo fueron muchas las personas que me comentaban sobre lo escrito, personalmente o a través de las redes sociales. Ocasionalmente también apareció algún comentario de apoyo o reconocimiento en la web del periódico. Sin duda esto siempre fue un aliciente, pero al margen de este respaldo, escribir una columna semanal ha estado suponiendo una verdadera terapia personal. Verbalizar toda la rabia contenida que genera el entorno económico y político que nos ha tocado vivir ha sido un ejercicio de lo más saludable.

Así que decidí continuar con mi columna semanal en este blog, que había creado coincidiendo con el comienzo del año y la desaparición de la versión impresa de El Pueblo de Albacete. Los primeros datos de seguimiento me alentaron a seguir en esta línea: 167 visitas hubo en “Bien pagá” y 131 en “Censura”. Sin embargo “Agotados de esperar el fin” cayó a 37, “La guerra de Gila” a 20, y la serie “Privatizando” ha tenido un máximo de 21 y un mínimo de 8. En las últimas semanas ha habido un pequeño repunte, llegando hasta superar a veces las 50 visitas. Curiosamente ha habido semanas con casi tantos visitantes del blog en España como fuera, destacando EEUU, con algunas visitas esporádicas en Alemania o Reino Unido (incluso una de mis hijas me lee alguna vez en Holanda).

Qué duda cabe que la columna del periódico era un escaparate mucho más accesible que el blog. Llegaba a mucha más gente, aunque fuera por casualidad. Había muchos lectores esporádicos, y para los más asiduos un lugar definido dónde localizar el artículo. No me preocupó nunca colaborar con un medio de comunicación reaccionario mientras me dejaron expresarme con libertad. Creo que valió la pena pagar el peaje “colaboracionista”, si es que así se puede llamar.

En otro orden de cosas, en el año transcurrido mucho ha cambiado, y no precisamente a mejor. Inicié la columna en “un momento dulce”. Unas semanas antes habíamos celebrado las III Jornadas de Medicina de Familia para estudiantes de medicina, con un éxito rotundo, fruto de la colaboración de la Sociedad Castellano-Manchega de Medicina de Familia (SCAMFYC) y de los representantes en la Facultad de Medicina de Albacete de la Federación Española de Asociaciones de Estudiantes de Medicina (IFMSA). Esa colaboración se continuó en las Jornadas de Sanidad Pública y Sostenible, como una gran demostración de fuerza frente a las políticas privatizadoras de nuestros gobernantes, en Toledo y Madrid. Pero, en palabras de Ismael Serrano, de un tiempo a esta parte “todo parece más feo”.  Ahora bien, que no se interprete esto como claudicación. Pero quizá si que valga la pena pararse un poco a reflexionar y tomar de nuevo impulso.

Con todo el agradecimiento a aquellos que han ido siguiendo asiduamente la columna, desde el convencimiento de que solo por ellos ya vale la pena seguir escribiéndola, entiendo que tengo que ser consecuente y no empecinarme en mantener una tarea probablemente estéril. Esto no quiere decir que eche el cierre al blog. Seguro que puntualmente habrá cuestiones sobre las que me apetezca “largar”, y lo haré desde aquí, pero ya está bien de “cansineo” semanal.

¡Hasta otra!